Conversaciones de bar

Artista invitado: cmdr Viyakañero

Un rato después, en una de las concurridas tabernas de Jameson Memorial, un par de comandantes charlan animadamente:

— ¿Sabes qué ha ocurrido hace unas horas? Una amiga me ha contado que ha visto cómo la Eagle del famoso Neon Weaver se daba un golpe al aterrizar

— ¡No me digas! Pero si Neon es un piloto muy experimentado y habilidoso… es un poco chulete, eso sí, pero majete. ¿Ha sido grave?

— Nooo, qué va, cosa de poco, lo típico, un poco de chapa y pintura y ya está. Pero como aquí son muy estrictos con estas cosas, le han puesto una multa y creo que le van a quitar algún punto del carnet de piloto

— Jo, la multa le va a dar igual porque está forrao pero si le quitan algún punto seguro que le va a hacer pupa en su orgullo

— Pues lo mejor del caso es que podría haber alegado un atenuante para rebajar el castigo pero no ha querido porque implicaba chivarse de otra comandante y ya sabes que él es muy caballeroso y nunca haría algo así… aunque yo creo que, más que honorable, es tonto del bote

— ¿Ah sí? ¿Y qué es lo que podría haber dicho para reducir la multa?

— Quien me lo ha contado afirma que la verdadera culpable del suceso ha sido Maya Fey, que había aterrizado un poco antes y, al bajarse de su nave, ha empezado a despelotarse como hizo aquella otra vez, lo que ha provocado que Neon se despistase y se diese el golpe contra la torre de control de su plataforma de aterrizaje

— No me lo creo, es imposible que Maya haga algo así aquí, en Jameson Memorial… ¿quien es tu fuente? ¿Es fiable?

— Siii, por supuesto, mi fuente siempre maneja información de primera mano. Se llama Biejavi y es descendiente de manchegos, como el lelo de Viyakañero

— ¿Biejavi? No me suena…

— ¡¡Sí hombre!! De los Siyo de to la vida. Mira, que te enseño su foto

— Ah vale, ahora sí la reconozco, Biejavi Siyo… se rumorea que pasa información a un espía imperial llamado Billar Hejo… ten cuidado con lo que hablas delante de ellos

— Espera… ¿qué es este cable que hay debajo de la mesa? ¡¡Aaarg!! ¡Un micrófono oculto! 

 

En una mesa cercana, un parroquiano cualquiera resopla despectivamente al oír solamente parte de la conversación.

— Malditos jipis greñuos. Volando en pelotas porque les parece “lo natural” y sin pasar por una ducha nunca. ¡¡Deberían quitarles la licencia!!

Al lado suyo, otro con un palillo en la boca asiente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s